"Las penas y las vaquitas se van por la misma senda / Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas". Algo de la vieja canción de Atahualpa Yupanqui podría musicalizar la novela del robo del ganado del influencer La Joya Agro. Todavía no se sabe bien si las vacas era ajenas, propias o ambas, porque lo que comenzó como una desesperada denuncia en redes sociales derivó en una causa judicial que investiga negocios agropecuarios, documentos irregulares y una crisis financiera.





