El disparo ocurrió este lunes dentro de una escuela, pero el problema empezó mucho antes. El ataque de un adolescente de 15 años en la escuela N° 40 de San Cristóbal, que terminó con la vida de Ian Cabrera, de 13, y dejó a otros ocho estudiantes heridos, expone una pregunta incómoda que excede el caso: qué nivel de responsabilidad tiene la sociedad en la escalada de violencia entre chicos.





