Los radares de control de velocidad pueden transformarse en un dolor de cabeza para los conductores, pero son necesarios para controlar la seguridad vial. Según el último informe de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), hay 135 radares fijos en las rutas que atraviesan a lo largo y a lo ancho la provincia de Santa Fe. De la totalidad, el 64,44% (87 dispositivos) se posicionan en corredores nacionales, mientras que el 35,56% restante (48 unidades) se ubican en los caminos provinciales. En ese sentido, los controles de velocidad se sitúan en “locaciones de alto riesgo”, con la finalidad de reducir el número de víctimas y prevenir choques. Según el Código de Faltas de Tránsito provincial, una multa por exceso de velocidad en rutas, autopistas o autovías empieza en $167.100, pero puede duplicarse según tipo de infracción y antecedentes del conductor.





