Hay una ciudad en Entre Ríos que se diferencia de todas las urbes del país. Es que con unos 9.500 habitantes, alberga una universidad con más de 3 mil estudiantes, un sanatorio que goza de prestigio en toda la Argentina y un centro de vida sana que es referencia nacional. Pero además, es un lugar donde no se consumen cigarrillos ni alcohol, no se ve gente fumando en la calle y la mayoría de los comercios no expende tabaco ni licores. Se la suele denominar como una "burbuja", un mundo aparte donde "no hay lugar para vicios".





